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nuestros protagonistas
cubana “La charanga”. En la España peninsular aparecen a finales
del siglo revistas satíricas como “La flaca” o “El mundo cómico”.
A principios del siglo XX nacen las primeras revistas infantiles, como
Monos y En Patufet; y el histórico suplemento del ABC “Gente
menuda”. Sin embargo será 1917 el momento en que el cómic
español reciba su nombre, y es que es en este año cuando se
crea la revista TBO, que conseguirá una enorme difusión durante la
República. Será precisamente en los años 30 cuando el tebeo se
popularice en el país, al incorporar tiras clásicas estadounidenses. En
esta época destaca la producción de Miguel Mihura, que antes de
dedicarse al teatro publicará en revistas como Macaco o Gutiérrez. Mortadelo y Filemón marcan la Edad de Oro del cómic español
/ Ibáñez
Durante la Guerra Civil, el cómic se utiliza como arma propagandística,
con las históricas revistas “Pelayos”, “Flecha” o “Pionero rojo”. El A pesar de las dificultades, España conoció cuatro mercados en el
exilio provoca una “fuga de cerebros” que llevará el cómic español a mundo del tebeo: el de Aventuras, con Roberto Alcázar y Pedrín, el
Latinoamérica. Así Sergio Aragonés, desde México, se convertirá en Guerrero del Antifaz, El Coyote, el Capitán Trueno o Pantera Negra; el
dibujante de la revista MAD; y Quino arrasará medio mundo desde humorístico, con personajes como Jaimito, Pulgarcito, y los nacidos
Argentina con su Mafalda. de la Editorial Bruguera, con autores como Escobar, Ibáñez o Manuel
Vázquez: el tebeo para niñas, con Sissi o Claro de Luna; y el mercado
El franquismo es conocido en el país como “La España del tebeo”, exterior.
con una edad de oro que coincide con la posguerra, y eso que
no fueron tiempos fáciles para la industria: la censura, los permisos Con la relajación de la censura en los tiempos de Fraga, se produce
previos, la prohibición de cómic sobre superhéroes, series cómicas un “boom” del cómic para adultos con Vampus, Vampirela o Celia; y
y cuadernos de aventuras, y los contratos leoninos de los autores revistas satíricas como Barrabás y El Papus; mientras que también
el cómic juvenil crece de forma exponencial, con la llegada de
fueron protagonistas del cómic del franquismo.
los personajes Francobelgas, los superhéroes y cómic Disney
americanos, y los autóctonos Mortadelo, Zipi y Zape o Superlópez.
Con la Transición, el cómic adulto eclosiona de forma definitiva, con
la aparición de El Jueves, El Víbora, Paracuellos, Makinavaja, Frank
Cappa o Madriz. La entrada en masa de los cómics americanos y
los primeros manga (el primero en editarse en España fue Candy
Candy), hace que el cómic patrio entre en crisis, sobre todo tras la
desaparición de la editorial Bruguera.
Así el cómic español se ha obligado a reinventarse buscando
acomodo en los llamados webcomics que serán los protagonistas
del primer cuarto del siglo XXI a nivel mundial. •
Superlópez fue la parodia española de los cómic de superhéroes Samuel Román
• nuestros protagonistas
/ JAN
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Nº122/Abril 2025 publiz.es magazine 15